de mis pupilas
hazme llorar
con la suavidad de tus dedos
acariciando mi vientre
Convierte en paisaje azul
este momento
donde el silencio
entre dos cuerpos
profesandose amor
es inevitable
El encuentro de dos desesperados
que a gritos se aman
dos locos que renuncian al mundo
para solo existir en el exquisito sonido
de las hojas cuando caen

